Petra Serafina Díaz Castillo “FINITA”

Esta reseña fue escrita hace 7 años, por alguien que nos dedico mucho tiempo a las Damas de blanco, hoy quiero dedicarlo a mi amiga Finita. Aunque hace muchos años que no la veo, me gustaría saber que ha sido de su vida, porque ella ha sido un ejemplo que me inspiró en mi lucha por la libertad de Cuba. Y quiero que esta nueva generación de luchadoras, conozcan a esta heroína y la tengan como ejemplo.

Una heroína silenciosa, así la califica el periodista Juan Carlos Linares, una heroína que lleva toda una vida luchando contra la dictadura castrista, una heroína que padeció 10 años de prisión, y a la que las huestes castristas asesinaron a su único hijo.

finita_bn Nació en Las Villas en el año 1922. Fue bautizada como Petra Serafina Díaz Castillo, pero todos la llaman, cariñosamente, Finita.

En el año 1964 fue capturada y condenada a 10 años de prisión. Participaba como enlace de información para los alzados en el Escambray. Apoyó con todas sus fuerzas a las guerrillas campesinas que se enfrentaron al régimen  en ese entonces. “Del juzgado me condujeron a la prisión de Guantánamo, y de ahí me trasladaron para la de Guanabacoa. Allí hicimos un motín y lo rompimos todo. Nos redujeron a fuerza de chorros de agua a presión y a golpes. Me dieron un puntapié en el bajo vientre que me provocó muchas hemorragias, y hasta hubo que operarme de urgencia. Hubo muchas más mujeres heridas… aquello era como un campo de concentración”.

“Yo, cuando cumplí, tuve que quedarme a vivir en La Habana, pasando trabajo. Sí, pues cada vez que iba a mi pueblo natal, Sagua la Grande, me registraban y me acosaba la policía. Estuve tres años sin casa. Me dedicaba a cuidar enfermos en los hospitales. Fui reuniendo y con alguna ayudita de mi familia me compré este cuartito”.

Nunca ha renunciado al compromiso moral hacia los presos políticos. Desde que salió de la prisión ha viajado mucho por la isla, llevándoles comida y apoyo espiritual.

En cierta ocasión quiso abandonar el país. “Yo no quería irme, pero mi hijo sí. En 1980 (cuando los sucesos en la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana) intenté buscar la salida. En pleno disturbio me metí allí. Pero los castristas comenzaron a lanzarnos botellas, piedras y cuanto había, y salí. Pocos días después nos hicieron un acto de repudio a mi hijo y a mí en la casa. Nos lanzaban huevos podridos, calabazas podridas, nos clavaron la puerta por fuera, nos gritaban “escoria”… Yo salí y quité las tablas que habían puesto. Luego nos sacaron a la fuerza. Continuaron tirándonos encima huevos y melones podridos, y nos llevaron a una estación de la policía cercana. Por la noche nos soltaron.

dhdx3hns_67326gk929cs_bPequeña y vivaz, sus ojos húmedos brillan cuando habla de su difunto hijo. “El siempre fue un niño muy callado, introvertido y tranquilo”, dice.

“Mi hijo intentó incorporarse a su trabajo. Cuando aquello laboraba en una dependencia de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en Marianao. Alguien avisó a sus compañeros que yo estaba en trámites emigratorios y ellos mismos le cayeron a golpes. Le pegaron mucho. El siempre fue flaquito, comía mal y era enfermizo. El pobre, llegó como pudo a casa. Sangraba y se desmayó. Lo llevé al hospital y el médico me dijo que tenía un derrame cerebral”.

La salud de su hijo iba de mal en peor. Finita afirma que la atención médica no fue la mejor. Unos años después hubo que amputarle una pierna, y poco después falleció.

Increíblemente, la muerte de su hijo pareció darle nuevas energías a Finita. “A finales de los 80 me incorporé a las actividades por los derechos humanos en Cuba. Recientemente estuve en la Asamblea para Promover la Sociedad Civil, el 20 de mayo. Fui con un pie enyesado. Pertenezco al Comité de Apoyo a las Damas de Blanco. Y si sólo tuviese un bocado de comida, lo comparto con mis hermanos, los presos políticos cubanos”.

En año Finita 2006 sufrió un derrame cerebral, y desde entonces apenas puede hablar.

El 18 de diciembre de 2007 Finita fue víctima de un mitin de repudio en su vivienda para prohibirle asistir a una actividad de las Damas de Blanco, grupo que apoya.  “Contrarrevolucionaria, terrorista”, fueron algunos de los epítetos utilizados contra la ex presa que entonces ya tenía 86 años de edad.

Finita sólo pide un deseo. Morir luego de que su patria sea libre.

Fuentes de esta información

http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=11145

http://www.payolibre.com/noticias/imprimir.php?id=2466

http://noticiasdesagua.tripod.com/luchadores.html

 

 

LAURA POLLAN VIVE

FB_IMG_1454522519532Mañana es el cumpleaños de nuestra Laura Pollan. Digo es y no sería, porque nuestra Laura, está viva. La dictadura comunista asesino a nuestra líder, más no pudo matarla. Laura Pollan está más viva cada día.images-11

Siempre me acuerdo de Laura. Me enseñó a ser la dama que soy. Tantas cosas tan bonitas para hablar que pudiera estar hablando todo el día de ella. No todo fue bonito, en algún momento tuvimos unas palabras muy duras, pero ella tan carismática, reconoció su error y se disculpo, eso solo lo hacen los grandes líderes. Desde ese día aprendí, que no importa quien seas, siempre debemos ser humildes y dejar que nos guíen sentimientos puros.

Es un deber de todos los cubanos, honrar la memoria de Laura Pollan todos los días. La dictadura comunista asesino a nuestra líder para terminar con las Damas de Blanco, pero no alcanzó a lograrlo, cada día hay más Damas de Blanco. Siempre que existan mujeres como Rosario Morales, Leonor, Norvis, Lismierys Quintana y otras mujeres caminando por las calles de Cuba con un gladiolo en las manos, habrá Damas de Blanco y vivirá Laura Pollan por siempre.

LAURA POLLAN VIVE.