MEMORIAS Y AGRADECIMIENTOS

El tiempo me ha pasado de prisa. Recuerdo cuando puse mis pies en esta gran nación junto a mi hija, hace ya cuatro meses. Me parece que fue ayer. Cuando salimos del departamento de inmigración, una persona que solamente me conocía por una campaña realizada en Miami, en pos de mi libertad de prisión, me estaba esperando. Esa mujer estuvo todo el día hasta la noche esperándome en un aeropuerto, pasando frío sin conocerme, debido al prolongado retraso de 6 horas de mi vuelo. Ella se llama Osmara Borroto Martinez y es activista de #TodosMarchamos en Miami. Me puse muy feliz de ver un rostro agradable y preocupado por mí. Esa noche siempre quedara en mi recuerdo y le estaré eternamente agradecida a   ella de -quien recibí la primera sonrisa de este país.

Cuando otra señora de la Agencia World Relief abrió la puerta y me dijo: “Aquí van a vivir” sentí que mi cielo se juntaba con la tierra y tuve deseos de llorar al ver que el sitio donde nos habían llevado era casi similar a la prisión donde viví casi tres años. Se inundaba de agua de lluvia cuando llovía por un techo destartalado y cayéndose en pedazos, junto a una mesa, dos sillas, un sofá, dos cubiertos, dos platos, una toalla y una sábana, nos dieron la bienvenida en lo que se suponía fuera mi hogar en lo adelante.

A los tres días esa misma señora me entrego un cheque por el valor de 200 dólares para comprar aseo y comida para dos personas durante un mes. Fue muchas las carencias que vivimos hasta que los exiliados de Miami, supieron que estábamos en este país y nos brindaron su ayuda incondicional. Todos me apoyaron, en especial Kiko Reyes, Bárbara Travieso, Osmara Borroto, Agapito Rivera, Hector Fabián, Mercedes Fresneda y su esposo Julio Regatillo, Carlos Jáuregui, Janett Jalil, Lory Díaz muchos otros exiliados de Miami que no alcance a saber ni su nombre.

images-27Los tiempos no son como antes, a eso se ha limitado la ayuda de los refugiados políticos que llegamos a los Estados Unidos perseguidos por un régimen que no acepta críticas, ni tolera la oposición. Me dieron asistencia alimentaria o Food Stamps y medicare por tres meses.  Agradezco eso a este maravilloso Pais.  No sé qué le dan a los que llegan a los que llegan a acogerse a la Ley de ajuste por otras razones no políticas, ni a los que llegaban anteriormente. Doy fe de cómo ha sido mi caso.

El exilio cubano me ayudo a encontrar trabajo en un McDonald, al igual que a mi hija a los 28 días de estar aquí. El comienzo fue duro. Amo a este País que me dio refugio y oportunidades. Ya puedo pagar por mis gastos y los de mi hija que también estudia y trabaja (Ambas estamos estudiando Ingles). Pero si no fuera por esa ayuda recibida de exiliados a título personal, no de organizaciones o Fundaciones, no sé cómo hubiéramos llegado hasta aquí. Les agradezco mucho este nuevo comienzo.

Hace un par de semanas mejoré mi empleo, comencé en una clínica muy prestigiosa. Estoy trabajando en algo muy similar a lo que estudié en Cuba. Deseo seguir superándome hasta revalidar mi Titulo de Licenciatura en Laboratorio Clínico, y estar lista    para participar en la reconstrucción de mi Cuba, cuando tumbemos la dictadura comunista.

Me siento feliz y llena de proyectos, sin abandonar jamás mi compromiso con la Libertad de Cuba, haciendo por los que están allá luchando y los que llegan detrás de mí, todo lo que este a mi alcance, tratando de reclamar su libertad, denunciar en las redes y contar mis experiencias como opositora y expresa política en Cuba, como mismo  hicieron por mí y por mi hija. Sé que es duro recomenzar la vida desde cero y no tener apoyo de nadie (que no fue mi caso) pero si el de Haydee Gallardo, por ejemplo, sola con su esposo, en Dallas, sin familia, conocidos y con apenas mínimos recursos para vivir. En estos casos quiero estar tambien para apoyar a mis hermanos de lucha que llegan, con lo que yo pueda, y solicitar ayuda y apoyo a personas comprometidas con la causa de lograr la libertad definitiva de nuestra Cuba.

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